Textos
Más allá del Paisaje y la Ciudad
Desde sus comienzos siempre fue original porque no quería, ni podía parecerse a nadie. Rastreaba en sus adentros creativos, jugaba con formas, colores, hechos, y de esa experimentación-búsqueda fue creciendo lo que es hoy una obra acabada.
Luis Enrique Camejo. Tiempo y memoria en el imaginario urbano
Cuando uno se enfrenta a la obra de Camejo le asaltan múltiples interrogantes; uno se pregunta qué puede subyacer detrás de esas imágenes engañosamente obvias, cuáles son en realidad las pretensiones del artista, qué intenta trasladar al espectador, pues más allá del placer estético que se experimenta frente a una pintura rigurosamente bien hecha, inherente a la intencionalidad del artista, existe algo más que se busca comunicar o expresar, con los recursos propios del medio pictórico.
Poco a poco, sin violencias, Camejo ha ido depurando una visualidad que intenta atrapar momentos, situaciones, desperezándose de una discursividad agotada para inscribirse en una dimensión más sincera y menos artificiosa de la palabra y la imagen.
La obra de Luis E. Camejo se caracteriza por una manifestación constante del orden y el caos. Detrás de las señales que organizan los hábitos de la ciudad, detrás de las reglas de limpieza, las normas de circulación, las leyes de educación urbana, se esconde el caos de la ilegalidad, la sexualidad y los instintos irreprimibles.
Camejo y la Desconstrucción de los Entornos
La obra de Luis Enrique Camejo corrobora todo el tiempo la vulnerabilidad de los absolutos, subvierte las rígidas delimitaciones con las que algunos teóricos han tratado de soslayar la compleja evolución del vínculo entre tradición y contemporaneidad, entre alborozo estático y conciencia intelectual.